lunes, 2 de marzo de 2020

Clara de Rueda, a Bruxa d'As Campas.



Hace ya tiempo, cuando estaba preparando un trabajo para una de las asignaturas de la carrera sobre las fiestas de invierno en Castropol, me pase unos cuantos días leyendo, sistemáticamente, el decenario Castropol, que encuadernado en varios volúmenes, guarda la biblioteca del RIDEA.

Decenario Castropol, 30 de Abril de 1917.
En el encontré muchas sorpresas. Y una de ellas fue la mención a una bruxa n'As Campas (Piñeira, Castropol).

José Díaz Fernández.png
José Díaz Fernández, hacia 1931. Fuente: Wikipedia.
El artículo venia firmado por José Díaz Fernández, más conocido en Castropol como Pepillo El Preferente, que aunque nacido en Aldea del Obispo (Salamanca), era de Castropol como lo eran sus padres.
Independientemente de sus orígenes, José Díaz Fernández fue miembro de la otra generación del 27, periodista (redactor del periódico asturiano El Noroeste y del madrileño El Sol), escritor y político (miembro del partido Alianza Republicana, fue diputado a cortes constituyentes en 1931).
El texto, que se puede leer en la imagen que ilustra esta entrada, deja bien a las claras que se presenta a esta mujer como algo "pintoresco", no solo tradicional, sino trasnochado, fruto de la ignorancia y la superstición que, en aquel entonces, y hoy en día (aunque bajo otras formas) se mantiene.
Era una mujer que atraía a gentes que venían casi en peregrinación desde distintos lugares, en su mayoría de Galicia. Y dio lugar algunas historias más, como la que me relataba Miguel Angel Serrano Monteavaro, otro ávido erudito castropolense, donde Clara de Rueda, ante las burlas del personaje, presagiaba un fin violento para Julio Valea, "El Gallego Julio" que moriría tiroteado en Buenos Aires el 16 de febrero de 1930, y que  Arturo Álvarez Fernández "Tanguerio" recupero en su novela en eonaviego "Vida Maleva".
Pocos meses después de la visita de José Díaz Fernandez, Clara de Rueda fallece en el Polvorín de As Campas a la edad de 87 años.

Copia de la partida de defunción de Clara de Rueda, proporcionada por Egidio García Fernández (
†)


Bibliografía:
Álvarez Fernández, Arturo: Vida Maleva. Xixón: Suburbia Ediciones, 2013
Entrevista a Arturo Álvarez Fernández "Tangueiro":  https://www.youtube.com/watch?v=wnUcjyxVciQ
Decenario Castropol. Disponible online en: http://hemeroteca.gijon.es/

martes, 6 de agosto de 2019

Noticias recientes sobre la intervención arqueológica de As Huertas

Sobre la intervención arqueologica en As Huertas (Castropol), clicando en el texto en rojo, se enlaza el pequeño reportaje emitido por RTPA.
En todo caso algunas precisiones. Esta es la cuarta intervención. Por tanto, no llevan unas semanas, sino que es un tema en vigor desde 2015.





jueves, 9 de mayo de 2019

Rectificación del Censo electoral de 1912 del Concejo de Castropol.

La mayor parte de las veces los tesoros no son de oro, ni tan siquiera tienen el mismo valor para una persona que para la que tiene al lado. Y eso es lo que hoy traigo a esta nueva entrada en el blog, un tesoro...por lo menos para el que estas lineas escribe.
Sin lugar a dudas la red, Internet, ha facilitado la busqueda de información, recursos y documentos de lo más variopinto... y eso  facilita mucho las cosas a cualquier historiador.
Hoy lo que voy a presentar es un conjunto de 6 pliegos, que en la forma presentada tienen unas medidas de 33x 24 cm. En ellos se aporta una rectificación del Censo electoral del Concejo de Castropol en 1912,  para la elecciones que se realizaban durante el régimen de la Restauración.
Un analisis y comentario de los documentos y una explicación sobre que fue el régimen de la Restauración, lo dejare para otro post, ya que todavia estoy trabajando en ello.

1. Descripción de los documentos.

El encabezamiento no deja lugar a dudas de que se trata, y por tanto no vamos a detenernos mucho en ello.
En las lineas siguientes se localiza la provincia, término municipal, distritos y secciones. Bueno...pues Provincia de Oviedo... Término municipal de Castropol. Del conjunto de pliegos conservados (lo que no quiere decir que esten todos), se deduce que el Concejo, a efectos electorales, estaba dividido en tres distritos: Castropol, Barres y Vega de los Molinos. Estos a su vez se encontraban subdivididos en distintas secciones.

Distrito municipal núm.1: Castropol                           Sección num. 1: Castropol
                                                                                  Sección num. 2: Figueras
Distrito municipal núm. 2: Barres                               Sección num. 1: Barres
                                                                                  Sección num. 2: Tol
Distrito municipal núm. 3: Vega de los Molinos         Sección num. 1: Vega de los Molinos
                                                                                  Sección num. 2: ¿?
                                                                                  Sección num. 3: Vilavedelle

En estos listados se consignan, en columnas sucesivas, el número de orden en la Sección, los apellidos y el nombre del elector, su edad en el momento de la confección de la lista, su domicilio, la profesión que ejerce y si sabe escribir o no.


A continuación muestro el escaneado de estos pliegos.


Distrito municipal núm. 1: Castropol. Sección núm. 1. Castropol








Distrito municipal núm. 1: Castropol. Sección núm. 2. Figueras







Distrito municipal núm. 2: Barres. Sección num. 1: Barres







Distrito municipal núm. 2: Barres. Sección num. 2: Tol.





Distrito municipal núm. 3: Vega de los Molinos. Sección num. 1: Vega de los Molinos.









Distrito municipal núm. 3: Vega de los Molinos. Sección num. 3: Vilavedelle.







viernes, 16 de diciembre de 2016

Os Caleiros

Las leyes de Patrimonio Histórico y Cultural, promulgadas a nivel estatal (16/1985) y autonómico (1/2001 del Principado de Asturias), contemplan la protección de distintos tipos de bienes, muebles e inmuebles, materiales e inmateriales. Entre ellos se encuentra el patrimonio industrial y el etnográfico, lo que en arqueología, se ha llamado arqueología industrial.
En muchas ocasiones ese patrimonio pasa desapercibido, o directamente es despreciado, y no se le da la debida importancia desde un punto de vista histórico, y menos aun se ven en el otro tipo de potencialidades.


Hoy me voy a centrar en unos elementos, que no por estar bien presentes en el Concejo de Castropol son mejor conocidos: Os Caleiros.
Dare alguna pincelada, pero existen en nuestra comarca publicaciones relativamente recientes sobre este patrimonio, así como un inventario de los mismos de la Consejería (aunque extrañamente parcial), y noticias recientes de concejos vecinos que van a poner en valor os caleiros que poseen. En todo caso, esas referencias las podréis leer al final de este post, en el apartado de bibliografía.
¿Qué son Os Caleiros? La respuesta más sencilla es que son hornos de cal. Supongo que eso a muchos lectores no les aporta mucha información. Los hornos de cal, Os Caleiros, son estructuras de forma troncocónica, de dimensiones variables, construidos en mampostería refractaria unida con argamasa. En la base de esta estructura se abre un vano por el que se atizaba el horno una vez que estaba armado, es decir, rellenado de piedra caliza, edificando con ella una bóveda interior desde la base hasta sobresalir por el borde superior del horno. El hueco formado por esa bóveda era el lugar en el que se depositaba el material combustible (generalmente toxo). Una vez encendido, el calor producía una calcinación de la piedra caliza, una transformación química que la convertía en cal viva (Méndez Pérez de Presno y Lombardero Rico: 2006, págs.34-37).
El empleo de la cal esta constatado desde el Neolítico, pero sera a partir de la Antigüedad cuando veamos un uso más diversificado. No solo era empleada como material de construcción (bien como mortero y argamasa o como elemento decorativo), sino también en industrias tintoreras, en la  purificación de aguas, como abono, etc. La cal viva tiene, además un poder caustico, lo que permite que sea aprovechada como  desinfectante en lugares contaminados, para acelerar la corrosión o en el curtido de pieles. La industria química la ha empleado para la fabricación de crisoles resistentes a temperaturas elevadas, como fundente en operaciones metalúrgicas, en la deshidratación de líquidos, obtención de glucosa. Sin olvidarnos de sus usos medicinales: mata los bacilus del tifus y el cólera, impide la putrefacción de líquidos en cultivo, en diversos preparados contra diversas enfermedades de la garganta y de la piel. Evidentemente, muchos de estos usos han decaído, por la competencia de otros productos (Martínez Rossy et alii: 1986, págs 14-15).
Hasta este momento hemos visto qué son, cómo funcionan y que usos tiene el producto que se extrae de estos hornos. Ahora bien: ¿cual es el registro material que tenemos? Hoy en día, estos hornos han sido completamente abandonados, muchos de ellos en un estado ruinoso y que, salvo actuación pública de rescate, desapareceran en un corto espacio de tiempo.


Situación de los caleiros de los concejos de Castropol, Vegadeo y Taramundi. Mendez Perez de Presno y Lombardero Rico, 2005. Pág. 23.


En el concejo de Castropol han existido 49 caleiros, parte de los cuales han sido debidamente inventariados por el servicio de Patrimonio de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias.
En este caso solo vamos a mostrar parte de los que no han entrado dentro de ese inventario, muy próximos a la villa.
Y para comenzar, vamos a iniciar nuestra ruta por el que probablemente este en mejores condiciones, de todos los que vamos hacer mención. Y  sí, la fotografía de El Turrullon de Salias no esta al comienzo del post por ser un lugar bonito. Lo es porque tiene un buen ejemplo de este tipo de estructuras. Seguramente más de uno ha subido a ese islote aprovechando la bajamar. Lo que ya no estoy tan seguro es que se fijase por dónde lo hacia.

Vísta de El Turrullon (Salías), desde el Oeste. Se puede apreciar hacia el centro de la imagen, como hay una vaguada, marcada por la sombra. Foto 2016.

Misma vista que la anterior, aunque la fotografía fue sacada en 2007.

En la imagen anterior se puede observar, hacia el centro de la imagen,una vía de acceso al islote. Una de las primeras cosas que puede llamarnos la atención es una hondonada en la roca, con unos tonos rojizos y negruzcos, que bien pudieran anunciar que aquel lugar estuvo sometido a altas temperaturas, probablemente producidas por una hoguera de buenas dimensiones.


Una vez pasada esta pequeña hondonada, nos encontramos con el acceso más sencillo al Turrullon. Una vaguada aparentemente natural nos permite acceder a la parte superior del Turrullon. Aunque en cuanto nos acercamos, pronto nos damos cuenta de que tiene poco de natural y mucho de antropica.

Caleiro 1. Paso para acceder al Turrullon, aprovechando la ruina del caleiro. En la izquierda del jalón, unos centímetros sobre el, se pueden observar restos de un muro de mamposteria. Foto 2016.

Pronto nos encontramos con un muro de mampostería cubierto por vegetación, que impide ver la verdadera dimensión de horno. Las paredes conservadas se encuentran recubiertas de una capa blanca: de cal.

Caleiro 1. Alcanzada la base del caleiro, nos encontramos de frente con los restos del muro que lo conformaba. Foto 2016.
Caleiro 1. Una imagen del mismo muro, en una fotografía de 2007.

A pesar de la vegetación, el diámetro del horno se hace evidente (unos 3,30 m.), y la altura se intuye (cerca de 3 m.), tendiendo los muros a disminuir su diametro a medida que ascienden.
¿Por qué nos encontramos un caleiro en este lugar? Por el mismo motivo que se encuentra el resto de los existentes en el concejo de Castropol. La caliza se encuentra con facilidad en toda la vertiente asturiana del Eo: son conocidas en los mapas geológicos, como Calizas de Vegadeo. El combustible empleado es leñoso: frecuentemente toxo, pero sin despreciar otras maderas llegado el caso. Y en la costa, por la facilidad de su transporte a los distinto núcleos urbanos situados en la riberas de la Ria del Eo.
Como digo no es el único ejemplo de un horno de cal en esta zona de la ensenada da Lieira. Recorriendo la playa entre El Turrullon y A Fonte da Vila, vemos como estas construcciones salpican la linea de costa. En algunos casos, como en las dos fotos que siguen, solo podemos decir que se trata de muros pertenecientes algún tipo de construcción de función indeterminada, que ni la vegetación ni el tiempo nos ha permitido profundizar.

Primero de los muros de mampostería que nos encontramos a lo largo de la playa, en dirección a Castropol. Foto 2016.

Segundo de los muros de mapostería al pie de la playa, en dirección a Castropol. Foto 2016.

Pero no encontramos con esto. Se trata de lo que queda del muro de mapostería de otro caleiro, con el característico color blanco dejado por la cal. El diámetro de este horno, en función, ya no solo de los muros conservados, sino de la costra de cal que se observa en el suelo, seria aproximadamente de 3,5 m., y el muro alcanza los 2,3 m. No nos debe extrañar que solo se conserve la mitad de este horno, ya que el trabajo de las aguas de la Ria ha propiciado su ruina y a dejado al descubierto los muros, que se apoyaban directamente sobre la ladera, permitiéndonos observar un característico color rojizo en la maposeria, indicativo de que este muro ha estado expuesto a altas temperaturas.

Caleiro 2. Vista del muro que se conserva. Foto 2016.


Caleiro 2. Extensión de la costra de cal, que nos informa de como las dimensiónes de esta estructura eran mayores. Foto 2016

Caleiro 2. Otra vista del mismo punto anterior, pero en alzado, en que se observa un zócalo de mamposteria, enrojecido y ennegrecido por la acción del calor. Foto 2016.


Además de los dos caleiros mencionados, en una visita anterior pude constatar la existencia de otros tres hornos, con la particularidad de que en uno de ellos se superponian dos. Esta situación debe responder algún hecho excepcional: la ruina del primero de los hornos de cal no debio hacer viable su reconstrucción y obligo a la construcción de uno nuevo en el mismo lugar.

Caleiros 3 y 4. En este caso da la sensación de que tenemos un 2x1. Como se observa en la fotografía de 2007, hay dos muros consecutivos concentricos, que con toda probabilidad correspondieron a dos caleiros. El primero debió de sufrir algún desperfecto importante que obligo a la construcción de uno completamente nuevo.

Caleiro 5. La fotografía fue sacada en 2007.

En todo caso, la situación de los cinco hornos identificados, es de ruina, amenazados los pocos restos que se conservan por la vegetación y la acción marina.
Como patrimonio industrial y etnográfico tienen un gran valor para la comprensión de las actividades económicas y sociales, no solo de Castropol, sino de los concejos vecinos, y de estos con areas geográficas más lejanas.
Igual que el vecino concejo de Vegadeo pretende hacer con un patrimonio similar, si bien en mejor estado, convendría que las autoridades municipales del Concejo de Castropol junto con las de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, procediesen a poner en manos públicas estos hornos, consolidasen los mismos, y los pusieran en valor, aprovechando, por ejemplo, el paso de la senda costera que une las villas de Castropol y de As Figueiras, proporcionando un aliciente más a los ya existentes (tanto patrimoniales como paisajisticos).

BIBLIOGRAFÍA:

Méndez Pérez de Presno, Marcelino y Lombardero Rico, Chemi: Los hornos de cal en el extremo occidental asturiano. Oviedo: CEDER Oscos-Eo, 2006
Martínez Rossy, Isabel et alii.: Caleros y Canteros. Salamanca: Diputación, 1986.



jueves, 6 de octubre de 2016

El blog de "Acebedo": El campo de concentración de Arnao (Castropol-Figu...

Aunque sera conocido por muchos, el campo de concentración de Arnao es todavía un gran desconocido de nuestra Historia. Afortunadamente, otros blogs asturianos y la prensa dieron buena cuenta de este lugar. Por ese motivo enlazo el post de este blog.



El blog de "Acebedo": El campo de concentración de Arnao (Castropol-Figu...: Arnao - (Castropol-Asturias), memoria del horror.  «No hacía falta fusilar, se morían solos de hambre» Un monolito que también sig...

lunes, 8 de agosto de 2016

Seis contenedores cerámicos de época moderna y contemporánea en el entorno de la ría del Eo

Hace unos días aparecía publicado en la revista electrónica Nailos, un pequeño y modesto artículo de mi autoría, sobre unas piezas, muy abundantes en toda la comarca occidental asturiana y en la Mariña de Lugo, bajo el título «Seis contenedores cerámicos de época moderna y contemporánea en el entorno de la ría del Eo»
Harto estamos de verlas, colocadas en los tejados de viviendas, cabazos y otras construcciones auxiliares, a modo de remate decorativo, sin darles mucha importancia.
Sin embargo, éstas piezas, conocidas en el mundo científico, como botijas o botijuelas, son el recuerdo de un comercio marítimo de la Ria de Eo con otras áreas peninsulares, aunque las podemos encontrar a lo largo y ancho del antiguo dominio colonial español.
Se trata, por tanto, de contenedores empleados en el transporte de mercancías (vino, licores y sobre todo aceite), que han conocido una segunda vida como elemento decorativo.



Si tenéis tiempo e interés, podéis descargarlo picando en el titulo o en el nombre de la revista. Espero que lo disfrutéis.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Una necrópolis medieval en San Juan de Moldes

En otra entrada de este blog, dedicada en aquel caso a tratar la cuestión de la distribución de algunos edificios y elementos defensivos del Castropol medieval, citamos de pasada algunos restos arqueológicos documentados o de los que dan noticias algunas publicaciones periódicas, referentes a diferentes puntos del Concejo.
Una de esas noticias, es la que da cuenta el decenario Castropol. Esta publicación fue un periódico que surge en la villa al calor de nuevos tiempos, nuevos políticos y nuevos partidos políticos que trataban de cambiar una España, una Asturias y un Castropol estancados en un sistema político caracterizado por el pucherazo en las elecciones y el caciquismo, lo que hacía del supuesto sistema democrático por el que se regía el país una completa farsa. Sin embargo, la sociedad de la época ya había mutado y reclamaba democracia. Este periódico hacía de órgano de expresión del Partido Novo, pero también se hacía eco de otras pequeñas noticias.
La noticia en cuestión, aparecía en el número 18, del año II, y de fecha 10 de Enero de 1905 (realmente la fecha correcta es 10 de Enero de 1906), bajo el título "Curiosidad arqueológica regional".




El pequeño artículo, redactado por Miguel García Teijeiro, personaje que entra en la categoría de eruditos locales del Concejo, nacido en Lois, relata el hallazgo fortuito, en el transcurso de la extracción de barro en el cementerio parroquial de San Juan con el fin de reparar la iglesia, de una serie de tumbas individuales. Como en la actualidad, la ignorancia o la interesada ignorancia, permitió la destrucción de un número indeterminado de estas inhumaciones. No obstante, eso no impidió que García Teijeiro pudiese ver y describir, sucintamente, las ya destruidas y con un poco más de profundidad las que fueron apareciendo en días posteriores.
Teijeiro describe fundamentalmente dos tipos de inhumaciones: 
- En fosa sencilla, practicada directamente en el suelo.
- En cista, compuesta por lajas de piedra y pizarra.
En ambos casos, las estructuras son construidas ad hoc para el difunto, contorneando el cadáver del mismo.

En el primer caso se practica una cavidad en el suelo, sobre la que se deposita el cadáver, generalmente amortajado, y luego se cubre, bien con lajas de piedra o bien con tierra.
Necrosis islámica de Can Fonoll , Ibiza (s. XII-XIII).
Tumbas en fosa, con el cadáver depositado en de cubito lateral derecho,
y la cabeza orientada al SO.

En el segundo caso, el procedimiento es similar, pero se dota a la fosa de una estructura perimetral a base de lajas de piedra u otros materiales (en algunos yacimientos  se reutiliza tégula romana) y se cierra con ese mismo tipo de materiales.
Pueden estar señalizadas al exterior, con cruces o hitos de piedra, o no estar señalizadas.
La orientación, según se desprende del artículo de Teijeiro, es la que sería previsible para un enterramiento cristiano, E-O, en relación con la salida y la puesta del Sol, en una metáfora del inicio y el fin de la vida que el cristianismo asimila de religiones coetáneas, al menos en sus inicios, como el Mitraísmo.

En las observaciones que hace Teijeiro advierte que no aparecen restos humanos en estas tumbas, aunque sí apunta al hallazgo de los mismos en otros puntos cercanos, que llamó la atención por las dimensiones del esqueleto.
Teijerio no es capaz de indicar una adscripción temporal, salvo de forma vaga. Sin embargo, apunta, con la cita que realiza a la documentación medieval, a que esta necrópolis podría corresponder a época medieval, en torno al siglo X, si suponemos que este cementerio está unido al antiguo monasterio.

Necrópolis medieval en Moscas del Páramo (León).

El tema de la muerte es un tema que continúa siendo un tabú en la sociedad contemporánea. Aun así, es el reflejo de la sociedad humana en un determinado momento, ya que los ritos que rodean a la muerte son la forma en que los seres humanos de un momento histórico concreto han entendido su propia existencia, su posición en la sociedad y su concepción del más allá.
En el caso cristiano, por un lado tenemos el simbolismo religioso que se desprende de la orientación de las tumbas, y por otro, la mayor o menor proximidad a la Iglesia parroquial correspondiente, y más concretamente a la cabecera de la misma, el lugar que sería considerado más sagrado de ese entorno, por hallarse en ese punto destacado el altar mayor y el sancta sanctorum del templo. Esta jerarquización del espacio resulta también evidente cuando existen enterramientos dentro de los muros de estos templos, siendo las personas de estatus más alto (nobles, alta burguesía) la que acapara los lugares más cercanos al altar.

Estelas de la iglesia de Sainte-Engrâce en francés, o Urdatx-Santa Grazi en eukera (Departamento de los Pirineos Atlánticos, Francia)

En principio, y al contrario que sucedía en el modo de entender la muerte en otras culturas, al enterrar a un difunto cristiano, este no llevaba consigo elementos que hiciesen alusión a su dignidad o posición social o a su profesión, y tampoco ajuares que precisase en el otro mundo. Generalmente el cadaver lavado, era amortajado con un lienzo de lino y depositado en la fosa o cista preparada al efecto. Es cierto que en momentos muy iniciales del medievo sí se aprecian ajuares (vide. necròpolis de Aldaieta), pero estamos en una todavía incipiente cristianización, donde el dogma no está completamente asentado y, por tanto, es todavía proclive a prácticas procedente de cultos y creencias previas.
Además de la información sobre los ritos asociados a la muerte, los restos óseos humanos también proporcionan una valiosa información sobre cómo fue la vida de estas personas: los análisis realizados sobre sus huesos, permiten realizar un "historial clínico" post mortem, en el que averiguaremos si esa persona ha tenido alguna lesión grave, cómo la ha curado, si ha pasado hambre o cómo era la alimentación que seguía, o si ha sufrido enfermedades. Y sí, esa información nos la proporcionan los esqueletos que, un arqueólogo o un antropólogo se pueden encontrar en este particular tipo de yacimiento arqueológico.
Finalmente, y como recordatorio, estos pequeños artículos no buscan otra cosa que la divulgación de nuestra Historia y la puesta en valor de la misma. Aunque para esto último, los restos de nuestro pasado deben ser estudiados siempre por especialistas.